“DESCUBRIMIENTOS”
RUPESTRES EN
MACHUPICCHU Y OTRAS PATRAÑAS"
Raúl Carreño Collatupa
Hace algunos años, un arqueólogo extranjero, de esos a los que muchos locales rinden un culto perruno, anunció el descubrimiento de un conjunto arqueológico cerca de Zurite. Años antes, otro proclamaba haber descubierto un centro minero-arqueológico por Choquetira, no muy lejos de Choqekirao (lo cierto es que se trataba de las ruinas de una explotación minera colonial). En ambos casos, tales sitios habían sido ya objeto de estudios y excavaciones en décadas anteriores por parte de arqueólogos o antropólogos peruanos. Pero, claro, como son extranjeros, se tiene la obligación de darles todo el crédito a ellos; total, vienen bien financiados, tienen acceso a las grandes publicaciones internacionales y siempre tendrán un séquito de serviles asistentes indígenas (es decir nacidos en el lugar) para hacerles eco. Igual pasó con otro gran descubridor francés (un verdadero estafador) que anunció la existencia de geoglifos y pirámides en Pusharo (en realidad formas geológicas naturales) y, después, intentó “descubrir” la tumba de Pachakuteq en Machupicchu, aventura que, felizmente, le fue negada.

Ahora le ha tocado a
Machupicchu; la noticia se difunde como uno de los más trascendentales
“descubrimientos” que “podrían cambiar la historia de Machu Picchu”: pinturas
rupestres que, creen, son pre-inkas.
Son varios puntos que se tienen
que aclarar. Primera, el nombre del sitio: Pachamama ¿de dónde lo sacaron? Lo
más probable es que sea un invento más a partir del cual van a crear una serie
de interpretaciones fantasiosas. Como es bien sabido, la toponimia original de
Machupicchu es desconocida. No existe ningún registro documental sobre la
toponimia de este sitio y, como lo mostró Mariana Mould, el nombre mismo de
Machupicchu recién aparece en documentos de la segunda mitad del siglo XIX.
El punto esencial es que estas
ahora famosas pinturas son conocidas desde hace varias décadas. La razón es
sencilla: se encuentran a la vera del camino que baja de Intipunku y son
fácilmente visibles. Muchos guías de turismo las conocen también, al punto que
indican (otra fantasía) que se trata de una suerte de altar. Son tan conocidas
estas pinturas que varios de esos mismos guías realizan ceremonias esotéricas
de carácter clandestino en ese lugar, por lo que no es raro encontrar ofrendas
al pie de los pictogramas. Hace años comentamos con uno de los encargados del
Parque Arqueológico sobre su existencia; tanto él como otros arqueólogos
(incluido uno que aparece como co-autor de este “descubrimiento”) sabían de
ellos y decían que eran parte de un adoratorio.
El otro punto es el relacionado
a su datación pre-inka. En los terrenos del Machupicchu Pueblo Hotel existe un
panel de pictografías rupestres que han sido objeto de una nota periodística en
1996, un corto artículo publicado en 1999 por el arqueólogo Julio Córdoba
y, años después, de un informe más detallado de Rainer Hostnig. En ellos se
establece meridianamente que se trata de pinturas pertenecientes al Horizonte
Tardío, es decir que son inkas. Las pinturas ahora “descubiertas” están
evidentemente emparentadas con éstas, como lo demuestran los criterios
iconográficos y hasta el pigmento negro utilizado. Por tanto, hablar de una
pertenencia pre-inka es no sólo aventurado sino deleznable.


VENTANA DE LAS
ARTES
TEATRO
TEATRO MASCARA:
NUEVA TEMPORADA TEATRAL

A futuro, para mediados de
agosto y en el recambio de la programación se anuncia la presentación de la
divertida comedia “El mancebo que casó con mujer brava” de Casona y Shakespeare
y “El Inca Garcilaso” de Guido Guevara. Ambas obras incluyen la actuación de
Jonni Cárcamo y el debut del joven actor Guillermo Montesinos.
Nuestra ciudad, pese a su
categoría histórica y cultural, no acredita lamentablemente una cartelera
teatral estable. Si bien existe, un panorama, más o menos activo en las artes
escénicas, en realidad se trata de esporádicas presentaciones, a cargo de
agrupaciones artísticas locales o visitantes.
En adelante, la Sala de Teatro de la Alianza Francesa del Cusco y el
Teatro Máscara ofrecerán funciones de teatro, los jueves, viernes y sábado de
cada semana. El público aficionado podrá asistir a dichas funciones a un costo
sumamente económico. Para el efecto se han hecho las mejoras correspondientes,
fundamentalmente la instalación de graderías a desnivel para una buena
expectación de las obras.
EXPOSICIONES
CARLOS FLORES
EXPONE EN VIENA
OPINION
EL FIN DE LOS
HERMANOS SALCEDO
ESCRIBE:
Eduardo Luza Pillco

Los Salcedo, no fueron pequeños
mineros, ya que el caudal económico que poseían fue respetable, sólo Bernardo
Salcedo tenía una fortuna que bordeaba los 600 mil pesos cuando se produjo la
revuelta de Laicacota, lugar donde tenían sus minas.
Existen tres estudios sobre el
movimiento de Laicacota que dan luces acerca del fin de los Salcedo: Guillermo
Lohmann Villena “El Conde de Lemos, virrey del Perú” publicado en 1946 en
Madrid, Alberto Crespo Rodas en su Historia de la ciudad de La Paz. Siglo XVII,
publicado en Lima en 1961, y Antonio Acosta en su trabajo Conflictos sociales y
políticos en el sur peruano (Puno, La Paz, Laicacota. 1660-1668) de la
Universidad de Sevilla (1982) y una copia de 25 páginas que se publicó y
circula en la red, muestran que José Salcedo, fue mandado a ahorcar por el
Virrey Conde de Lemos, mientras que su hermano Bernardo Salcedo fue llevado
preso a Lima, de éste último no está clara la forma en que terminó sus días, de
todas maneras es poco probable que sus cuerpos hayan sido trasladados al
convento de San Francisco de Cusco, la razón principal que niega esa
posibilidad, es que ambos hermanos fueron partícipes y miembros de élite en la
rebelión que se produjo en la zona de Puno, lo que imposibilita que se cumpla
el deseo final de dichos mineros, si es que así lo hubieran querido en vida los
Salcedo. Por lo tanto queda en duda que sus cuerpos estén en la cripta
mencionada.
UN PUTUTU ON
LINE
Por:
María Luz Crevoisier. Periodista
En esta época de las redes
sociales, “de las palabras hechas bytes”, como diría el periodista José
Vadillo, y de las autopistas digitales; han surgido publicaciones que de
otro modo, habrían quedado non natas.
Uno de estos casos es el de
PUTUTU, que inicialmente fue un boletín impreso cuando se imprimió el 2003 pero
los altos costos que requería la edición condicionaron que se convirtiera en un
medio digital.
RESURGIMIENTO TRIUNFAL

“El nombre se toma de los
pututus que tocan los varayocs de las comunidades andinas y se le puso para que
resuene por las calles del pueblo inca. La editorial se llama Repique, que es
la figura musical que utilizan los pututeros para agasajar a alguien y también,
es la forma como concluyen una tonada”.
De esta manera alegórica PUTUTU
se fue difundiendo, ampliando los temas localistas hasta asumir una trayectoria
a través de la cultura andina en sus diferentes componentes: arqueológicos,
antropológicos, artísticos y otros, a la vez que divulgar expresiones
literarias de diversas tendencias y de autores de otras latitudes, con la
finalidad de ampliar su contenido y difusión.
En este caminar, ha
recogido los trabajos de personalidades peruanas y extranjeras como los poetas
Fredy Roncalla (residente en USA) y Odi Gonzales, el escritor Pablo Landeo.
También de los especialistas Rossano Calvo, Arminda Gibaja, Mariana Mould
de Pease, el antropólogo vasco Antxon Aguirre, las investigadoras españolas
Daniela Di Salvia y Martha Ortiz y otros más.
PERIODICIDAD
La edición digital circula por
las redes cada tres meses. Este último número que aparecerá a mediados de
julio, nos traerá un artículo escrito por la señora Carmen Monteagudo de
Olazábal en 1944.Además textos recogidos de revistas cusqueñas de 1950; una
aproximación sobre la primera novela escrita en quechua por Pablo Landeo, la
presentación de la ONG Awamaki, que promociona a las tejedoras de comunidades
ollantaytambinas y un relato de la autora de esta nota. FIN
CONFERENCIAS
SEMIOTICA EN EL
ARTE MESTIZO COLONIAL.

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