AMPARAES:
CAMINOS A CENTROS POBLADOS ARQUEOLÓGICOS

TERCERA RUTA.
UMAPATA, HUALLA Y SUYO
A más de 4 mil metros
de altura nos encontramos frente a un paisaje impresionante, por los nevados,
los lagos y las montañas agrestes. El rumbo se divide en dos vías alternativas,
el camino hacia Lares, donde encontraremos los baños termales y otras vías que
prosiguen al valle del Yanatile.


Debemos destacar que
esta es una zona natural con dos vías de entrada que nos conducen al Parque
Nacional del Manu, una por el sector de Callanga y otra por Nuevo Oriente, por
lo que afirmamos que este recorrido es aún desconocido en la actualidad.
En esta geografía, podemos
ubicar diversos centros poblados como Chimor, en cuyo valle asombroso, a la orilla del río del
mismo nombre, emergen baños termales de límpidas aguas medicinales.

CUARTA RUTA
EL ARTE RUPESTRE DE
DEMARCACIÓN

VENTANA DE
LAS ARTES
LIBROS
LA
CONQUISTA DEL PERU: DE CRISTOBAL MENA
"La conquista del
Perú" de Cristóbal de Mena es el primero de todos los relatos escritos y
publicados sobre la invasión española y el saqueo del Perú. En pocas páginas,
es un relato escueto, directo, sin la retórica de los cronistas que publicaron
después para justificar el genocidio. Destacan muchas cosas: Desde detalles
cotidianos como el pan hecho de harina de maíz (¿se horneaba? ¿Era como la
tortilla mesoamericana?) hasta relatos aún incomprensibles como una Cajamarca
sitiada por miles y miles de guerreros incas, que podrían almorzarse a los
hispanos en cosa de minutos mientras mantenían prisionero a Atahualpa, pero que
jamás atacaron. Incomprensible hasta ahora, excepto como suicidio. La buena
edición de la Biblioteca Abraham Valdelomar, de la Huacachina, va acompañada
por las notas de Raúl Porras Barrenechea, quien además de erudición abunda en
anacrónico colonialismo contra los Incas y en favor de los saqueadores. Pese a
los millones de asesinatos cometidos por la conquista y colonia, dice Porras:
"Los españoles fueron, seguramente, más humanos que los indios"
(p.75). Como todo criollo, Porras desbarra en su justificación de la masacre.
En cambio Cristóbal de Mena es claro en su descripción de la muerte del Inca:
Pizarro ordenó quemar vivo a Atahualpa atado a un palo en medio de la plaza, de
noche. Pero el Inca hizo su última jugada y se bautizó, por lo que solo fue
ahorcado con el garrote. También cuenta Mena que la codicia de Hernando de Soto
le hacía cometer brutalidades, como torturar y quemar al general Chalcuchima.
En fin, detalles de primera mano que son importantes frente a los cronistas e
historiadores posteriores, que lo justifican todo para minimizar el más grande
genocidio que los saqueadores (ejército español e iglesia católica) que realizaron
en el Tahuantinsuyu, el antiguo Perú.
EL PERÚ
ÚLTIMO EN PORCENTAJE DE LECTURA DE LIBROS EN AMÉRICA LATINA
En el Día del Libro,
un estudio reveló el casi nulo hábito de lectura de los peruanos. El Perú es el
último en porcentaje de lectura de libros en América Latina. Registra uno de
los más bajos porcentajes de lectura de libros en Latinoamérica con el 35%,
según un estudio sobre la lectura en la región, difundido hoy en la Feria Internacional
del Libro de Bogotá. En comparación, Argentina y Chile registraron los
porcentajes más altos, con el 55% y el 51% respectivamente. El informe fue
divulgado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y
el Caribe (Cerlalc) y se trata de “un estudio comparativo de cada país, sobre
el comportamiento y los hábitos de lectura”, explicó Catalina Hoyos, portavoz
de la entidad. La gran conclusión del informe como titula el Cerlalc, es que
“la mitad de habitantes de América Latina no lee libros”. Tras Argentina y Chile,
según el estudio, Brasil y Colombia se ubican en el tercer y cuarto lugar en
ese orden, con el más alto porcentaje de lectura de libros en la población con
un 46 y un 45%, respectivamente. La encuesta de hábitos de lectura en Brasil
reveló que, en promedio, cada brasileño lee cuatro libros por año y de estos,
sólo 2,1 libros son leídos en su totalidad. En Colombia y México solo leen 2,9
libros por habitante, mientras que para Perú no había datos. El Cerlalc “quiso
aprovechar la cita cultural de Bogotá, con Brasil como invitado de honor este
año y que es el Día Mundial del Libro y de los derechos de autor para hacer
público el estudio”, añadió Hoyos.
Notas
MARIO VARGAS LLOSA SOBRE EL CUSCO

"Hoy, salvo
excepciones de una minoría que se interesa por el periodismo de investigación o
de opinión, el periodismo es un instrumento de diversión", subrayó el
autor de "La fiesta del chivo".
El artículo de Mario
Vargas Llosa hoy reivindica el mestizaje entre la cultura andina y la hispana y
se compara la convivencia en Cusco, del quechua puro con un español elegante.
"Ha sido una sorpresa
muy grata; escribí el artículo hace un año justo con motivo de un viaje al
Cusco y en él decía que la gente hablaba un español lleno de toques arcaicos.
Es muy bonito oírlo, porque revives lo que debió ser el español de la colonia
de hace tres o cuatro siglos. Es una manera de hablar muy elegante, con frases
largas y ampulosas", advierte.
"Cusco es muy
bonito, y a cualquier español le tiene que conmover mucho porque la ciudad
incaica sirvió de base a la ciudad colonial, y fueron todos los edificios y
monumentos incaicos los que dan la estructura a lo que fue la ciudad
antigua", señaló. "Salvo por Sociales -sostuvo-, he pasado por todas
las secciones de un periódico. También hice periodismo radial y televisivo en
una época. Siempre me ha gustado mucho el periodismo, porque ha sido una manera
de estar vinculado a la historia que se va haciendo, a mi tiempo. Nunca me ha
gustado la idea del escritor que se encierra con sus fantasmas y corta con la
realidad circundante".
Para este novelista,
dramaturgo y ensayista, el periodismo, el trabajo de la actualidad, es
"una manera de estar al día, de intervenir, criticar, elogiar y participar
en el debate público", además de una de las fuentes "más ricas"
que ha tenido para alimentar su trabajo literario.
OPINION
EL GALLO
DE ZURICH
Raúl
Carreño Collatupa

Por esos mismos años,
un amigo africano, becario en Ginebra, era incapaz de entender por qué los
perros suizos no ladraban. Tampoco le parecía natural que estuviesen todo el
tiempo encadenados y tan gordos y que comiesen sólo alimento industrial. Decía
que en su país los perros trabajaban (pastores, cuidantes), eran libres y
ladraban sin restricciones. Los perros suizos, tan distintos a los africanos,
eran, en toda simplicidad, el resultado de un proceso cultural de adaptación al
temperamento helvético sustentado en el orden, la tranquilidad, la seguridad,
el silencio. Si tal temperamento es producto de una condición cultural innata,
heredada, o impuesta por otras circunstancias es difícil de dilucidar, pero es
cierto que en Suiza una de las mayores formas de respeto al prójimo es mantener
el silencio.
No eran esos aún los
tiempos en que los perros y gatos están con ropa o con imitaciones sintéticas
de huesos y juguetes especiales para ellos. No, no era como hoy cuando las
mascotas tienen relaciones patológicas de dependencia con sus amos a quienes se
les ha inculcado la falacia de que los perros y gatos y demás no pueden comer
lo que comen sus dueños, menos aún sus sobras “porque no son basureros”. Estos
mensajes fueron introducidos por las transnacionales de alimentos procesados y
están tan interiorizados que ya se consideran “derechos” de los animales.
Lo que se puede llamar
la “humanización” de las mascotas no es un proceso racional que lleve al
respeto a los animales (algo que felizmente se está dando por otras vías) sino
un amplio movimiento mercantil y de manipulación mental que pretende dar un
trato humano a los animales olvidando su primigenia condición de tales, es
decir sin necesidad de ropa (que los debilita fisiológicamente), sin la
perversión de transformar su morfología para cumplir con arbitrarios estándares
preestablecidos de pedigree o tenerlos en situaciones de casi inmovilidad
física que los llevan a la atrofia.
Este fenómeno de
origen mercantil no es sino una muestra de lo que será el futuro humano sin libertades,
por cuanto la voluntad, el libre albedrío no serán más parte de la original
conciencia humana sino que serán materiales maleables por la manipulación
mediática en función a los fines que persigan los grupos de poder económico,
político, religioso. Del mismo modo que las mascotas, los humanos van camino a
perder su ya restringida libertad.
¿Y qué fue del
desventurado gallo de Zúrich? El animal, tal vez sintiendo que un mundo que ya
ni siquiera admitía algo tan natural como su canto, prefiriendo idiotizadas
mascotas en serie, decidió no esperar hasta el final del litigio y optó por
morirse, de manera natural, antes de que ese tribunal dictaminase que su
límpido y sonoro saludo a la mañana, ese mismo saludo que todos sus
antepasados, durante miles y miles de años, cumplieron sin falla, era un delito
que conducía al sacrificio. Y es que el hombre, tan empeñado en humanizar a sus
animales, también los humanizaba para hacer de ellos reos pasibles de condenas,
aun cuando el delito sólo sea cantar, cantar al alba y al mediodía, al sol
transitando por el cielo, es decir hacer algo tan consubstancial a su ser que,
al igual que el africano en Ginebra, no llegamos a entender cómo el hombre de
hoy ha comenzado a negar.
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