I BIENAL DE PINTURA DEL LAGO - PUNO

Una bienal de arte es un acontecimiento que sucede cada
dos años, destinada para reunir obras de artes visuales provenientes de
distintos lugares. En esta ocasión la mayor parte de los participantes han sido
peruanos y algunos extranjeros (Chile y Bolivia).
Es una muestra colectiva que ha convertido al público
puneño en observador de las expresiones de obras ejecutadas sobre lienzos y
otros soportes, casi todos coincidentes en una expresión neofigurativa de
paisajes, algunas han mostrado formas de interpretación del mundo andino y
otras de expresión libre.
Indudablemente una bienal, provoca debates teóricos,
especialmente entre los artistas participantes y no participantes, lo que hace
que se convierta en el centro de interés del público que asiste para saciar su
espíritu de contemplación, analizar y apreciar nuevos lenguajes, en algunos
casos. Es también una tribuna artística que ayuda a fortalecer el escenario
cultural de esta ciudad lacustre, no solamente con los debates y conferencias,
sino con las mismas exposiciones públicas que le dan posibilidades de
visibilizar las obras recientes de los artistas.

Esta Bienal del Lago ha sido una vidriera para apreciar
las últimas expresiones del arte actual peruano y servirá para irradiar las
obras de los artistas visuales contemporáneos, ya que su modalidad ha sido
exhibir obras bidimensionales en su mayoría, de fácil lectura y muy cerca de
los códigos y símbolos del arte andino, para generar conciencia sobre los
valores del ser humano, sobre su esencia; porque el arte nos da la oportunidad
de una nueva vida, ofreciendo vínculos de amistad y reciprocidad, por los
mensajes que provocan para llevar adelante una vida digna y gratificante,
restaurando los vínculos sociales, que están tan devaluados en nuestra sociedad
peruana, y porque además, así se ha manifestado siempre, el arte es un instrumento
que genera paz, sobre todo en esta sociedad que se parte, que se tritura por la
ineficiencia de los gobernantes que han envenenado al país en una corrupción
lacerante.


Hay que, finalmente, en una especie de triangulación, unir
artistas, promotores y autoridades, para que de este modo se pueda seguir
difundiendo nuestras expresiones de arte, como esta Bienal del Lago. Manuel
Gibaja
VENTANA DE LAS ARTES
OPINIÓN
EL TU Y EL USTED
Escribe: CARLOS VELAOCHAGA

Insistiré en que es una herencia española porque quienes
conocen algo sobre el idioma inglés habrán reparado en que la palabra “you” no
necesita especificar niveles sociales así que podríamos acercarnos a la
costumbre de tratarnos de esa forma como creo que ya se hace entre jóvenes,
quizás solo conservando la diferencia en razón de las diferencia de edad, es
decir, como respeto a los mayores. Pero cabe anotar que este comentario al
inglés no es exacto puesto que existe las palabras “thou” y “thy” que el inglés
usa para dirigirse a Dios o lo divino. En efecto, aun cuando hablamos de Dios
en castellano, usamos el tú y no el usted. Esto expresa cierta intimidad con
las expresiones de lo sagrado.
En cualquier caso debemos reflexionar sobre la manera en
la que se cree que todos somos iguales y sin embargo, no usamos la forma
familiar de comunicación aunque sostengamos que todos los humanos debemos
tratarnos como hermanos y aprovecho para señalar que andamos muy anticuados en
el empaño que muchos ponen en ponerle títulos al nombre o apellido como en el
caso de “el doctor fulano” o “el ingeniero mengano” o “el presidente perencejo”
en vez de un simple Pedro, Carlos o Lucila.
La misma confusión se genera en el uso de los títulos
cuando se habla con las mujeres donde resulta anticuado distinguir acerca de si
hablamos con una señora o una señorita donde prefiero regresar a símbolos (a
veces flores) que expresan la condición de la mujer con la que se habla. Ya sé
que era esa la función del anillo de bodas pero ante las actuales modas de
prescindir de ellos, solo estamos incrementando a enredos que son fáciles de
evitar popularizando el tu en vez del usted.
CINE
SOBRE LA CHOLA JACINTA
Se está proyectando esta película en nuestra ciudad y un
cúmulo de mujeres, se han ubicado frente al cinema, para protestar con
severidad contra el contenido maloliente de esta película, con ellas y con
muchos otros, coincidimos en su apreciación, por esto, transcribo lo dicho por
Nelson Coronel, cuando indica que:
“La paisana Jacinta, cuestionada producción como cinta nacional
más vista, salta a la prensa extranjera por su contenido racista. Representa a
una torpe mujer andina. Este es un ejemplo de estupidez absoluta, racismo,
desprecio cultural, embrutecimiento y lamentablemente a sala llena. ¿Qué
mecanismo retorcido en la mente lleva a la gente a "divertirse" con
esta vil caricatura de los que asisten a verla? ¿Es que acaso es una manera de
distanciarse, de no sentirse "cholos" ridículos, feos, sucios,
desdentados, ignorantes, pobres, arribistas como Jacinta? Reírse de Jacinta es
como cuando un cholo, como somos casi todos, "cholea" a los demás
para de esta manera sentir que el choleador no lo es. Los psicólogos,
psiquiatras y sociólogos, tienen aquí un material extraordinario para estudiar
cómo se deforma la conciencia del pueblo y los terribles complejos raciales y
culturales que arrastramos y que basta solo rascarnos un poquito para que
salgan a flor de piel, el racismo vivito, coleando y ganando espectadores.
EL ESPÍRITU DEL TROMPO

Todos nos convertimos en maestros de nuestros niños. Quienes
somos papas y quienes estuvimos alguna vez en las aulas tenemos esta tarea. Y
qué mejor que las artes, todas, sirvan como un instrumento esencial en la
formación, instrucción y educación de los niños de todas partes. Es nuestra
labor cumplir estos objetivos, creando y organizando talleres y escuelas de
arte en cada barrio, distrito o provincia. Sólo así podremos alcanzar y formar
seres humanos sensibles, muy cercanos a las manifestaciones artísticas y
culturales del lugar donde viven, que con el paso del tiempo se convertirán en
elementos de identidad y puesta en valor de los activos culturales."
LOS VILLANCICOS
Cada año el mes de diciembre se repleta de concursos y
festivales de villancicos, aparecen grupos de niños, especialmente, que gozan y
hacen gozar a los demás con sus bellas interpretaciones. Un villancico promueve
el espíritu de alegría, regocijo y confraternidad que debe primar en esta época
de las navidades, que además origina participación de los asistentes a descubrir
nuevas interpretaciones, con cantos corales e individuales, aumentando nuestra
identidad a través de los villancicos andinos, que cultivan en su mensaje el
poder de la amistad, solidaridad y camaradería entre todos los miembros de la
comunidad, renovando los sentimientos al prójimo, por los contenidos que se
difunden y disfrutan en cada canción.
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