KAWSASHAYKUN - ESTAMOS VIVOS
Ha sido inaugurada en el local del Museo de Arte Contemporáneo del Cusco la muestra colectiva integrada  por artistas de Alemania, Cusco y del Centro Poblado de Kcauri (Ocongate) la que se ha denominado “Kawsashaykun - Estamos vivos. Evento cultural apoyado por la Subdirección de Industrias Culturales y Artes de la Dirección Desconcentrada de Cultura del Cusco, Rotary OHM Erlangen, Kempe Unternehmensgruppe (de Alemania). Esta muestra es una propuesta encaminada a un trabajo colectivo de las expresiones artísticas andinas tradicionales y contemporáneas en el centro poblado de Kcaury del distrito de Ocongate. Kcaury tiene alrededor de 27 comunidades, cada una con más o menos 200 familias, en este centro se practican las artesanías de cerámica y textiles.
El proyecto cultural Kawsashaykun está desarrollando el tema de identidad y cultura en el proceso de la globalización. Trabajando colectivamente e ingresando a las manifestaciones artístico-culturales de ellos desde los oficios artesanales que practican, para sugerir luego que se expresen con su sentido creativo y se manifiesten con sus propios símbolos y lenguajes.

 
Este proyecto se enlaza con los artistas profesionales Marion Albrecht que ha pintado con los pobladores en una íntima comunión con los soportes de sus elementos culturales alemanes y ha logrado una mixtura cultural, Michael Albrecht de Alemania, ha experimentado el tema de la globalización a través de la fotografía con la aplicación de cyanotipia y Manuel Gibaja del Perú, ha entablado entre jóvenes el diálogo de la expresión libre en la técnica de la témpera de lo que ha resultado una expresión figurativa de los paisajes y los símbolos del detalle de sus trajes tradicionales; y los “artistas” de Kcauri se han expresado de diversas formas con cada uno de ellos, siempre enlazados a una experiencia comunitaria con la tradición que aún pervive intacta, pero también con efectos perversos de influencias extrañas que sufren. Ha sido invitado el joven pintor Sergio Collanque que ha tratado el problema del agua. La obra artística de los pobladores de Kcauri, ha sido una experiencia inquietante, han pintado espontáneamente niños y adultos, manifestándose en formas figurativas, casi siempre ligados a su paisaje de entorno, a los símbolos que aparecen en sus trajes de fiesta y diarios, lo que significa que aún mantienen vivos algunos elementos identitarios de su cultura tradicional.
Esta muestra es un primer paso, pues seguirán trabajando en este proyecto participativo para saber qué los distingue y qué tradiciones aún se conservan y también qué valores viven en ellos. Y principalmente tratarán de resolver la siguiente interrogante: ¿Cómo podrán contribuir a la diversidad en un mundo globalizado a través de nuestra identidad cultural?
Esta exposición valora este proceso con algunos resultados. Los visitantes sabrán evaluar la mirada de la cultura extranjera, la interpretación de un cusqueño, y el trabajo de los artistas de Kcauri.

LAS COSTUMBRES
Las comunidades conservan una serie de costumbres culturales tradicionales como: Chacachutay (costumbre colectiva entre comunidades, que consiste en una competencia de jalar la soga). El pago a la Pachamama, las danzas y fiestas patronales especialmente la Fiesta de San Juan y el Qoyllur R’iti. En las aldeas andinas de Ocongate son el escenario del Qoylllur'iti. Las antiguas tradiciones andinas todavía son vividas por sus centros poblados y que se reflejan en el estilo de vida de las personas, como la agricultura, pero también en los eventos culturales tradicionales. Los viejos rituales son acciones espontáneas realizadas en días apropiados. Ropa, arquitectura, objetos para el hogar y herramientas todavía están moldeados por formas y colores acostumbrados.
Esta forma de vida se basa en los conocimientos y tradiciones habituales, como la fe andina, que representa una forma inculturada de la católica, pero también en los recursos limitados de una economía de subsistencia. Los festivales, los mercados y el trabajo comunitario (Minka) son los modos de cultura regional.
EN EL CAMPO CULTURAL
Basados en el conocimiento previo de que junto con el patrimonio natural, hay un patrimonio histórico, artístico y cultural pero igualmente amenazado. Es parte de la identidad común de un lugar y una base para construir una ciudad habitable. No se trata de destruir y de crear nuevas ciudades supuestamente más ecológicas, donde no siempre se vuelve deseable vivir. Hace falta incorporar la historia, la cultura y la arquitectura de un lugar, manteniendo su identidad original. Por eso, la ecología también supone el cuidado de las riquezas culturales de la humanidad en su sentido más amplio. Es un proyecto que no ha culminado todavía con esta muestra, sino que seguirán trabajando para lograr mejores resultados, y sea mostrado en otras capitales del mundo europeo. MANUEL GIBAJA

VENTANA DE LAS ARTES
Opinión
DESACIERTOS EN EL MUNDO ANDINO
Cuando uno viaja a las comunidades ubicadas en el valle de Ocongate, por ejemplo, cree encontrar todavía manifestaciones tradicionales con signos de pureza expresiva; pero, en la actualidad lo que uno aprecia son los procesos de cambios y permanencias las que se van imponiendo por los caminos asfaltados que han transportado los signos de la globalización; como la electricidad, que  ha llevado hasta sus casas la televisión y la Internet, que poco a poco han ido imponiendo nuevas formas culturales en su comportamiento y sus costumbres incriminadas por la modernidad. La gente del Ande se va adaptando a este proceso de cambios, no sólo en el plano estrictamente cultural, sino también en el económico y social, convirtiéndose otra vez, en una forma de dominación, como el caso de Chinchero, que los está despojando de sus tradiciones y costumbres, lo mismo sucede en Ocongate, es que se va desmembrando de ser una comunidad campesina con tradición. Por lo tanto estos elementos le están haciendo perder los caminos de continuidad cultural y tradicional.




Revistas
BOLETIN DEL CRESPIAL
Se viene difundiendo el Boletín de CRESPIAL, les comunicamos que pueden informarse sobre sus acciones del mes en esta importante edición que logra la defensa y salvaguardia de la cultura inmaterial. “Una de las principales líneas de trabajo del CRESPIAL, está orientada a promover la participación de la sociedad civil en la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de nuestra región.
 Para materializar este objetivo, nuestro Centro ha emprendido diversos tipos de proyectos y acciones, entre ellos, el financiamiento de proyectos. En este marco, el CRESPIAL, a través de su Programa de Incentivos, lanza la Convocatoria CRESPIAL a Fondos concursables de proyectos para la salvaguardia del PCI 2019 – 2020, la cual  busca financiar, total o parcialmente, proyectos de iniciativa social vinculados a la salvaguardia del PCI en Latinoamérica. La Convocatoria está dirigida a portadores y gestores del PCI, instituciones públicas y privadas, así como a la sociedad civil en general de los 15 países miembros del CRESPIAL. Desde el CRESPIAL, creemos que este tipo de iniciativas, nos permite fortalecer las capacidades de la sociedad civil para la salvaguardia del PCI en la región, a través de una efectiva implementación de la Convención UNESCO 2003.”


EXPOSICIONES
WALTER BARRIENTOS EN FRANCIA
Nunca es tarde para referirnos a un artista “inmigrado a las Europas” como solemos decir, se trata de Walter Barrientos, a quien conocí hace luengos años, en la tarea de artista grabador y en muchas otras ocasiones trabajando juntos el Imapimuspo o en las  acciones teatrales del Inti Raymi, donde actúo en papeles importantes. Ahora que radica en Francia, no deja de trabajar el arte del grabado llevado a otras dimensiones, experiencias y propuestas distintas. Actualmente expone en el Museo Goya con el título de “Walter Barrientos de los Andes a nuestra tierra”. En nuestra próxima edición del Suplemento cultural Forma nos ocuparemos de esta última exposición de Walter que merece ser recordado como un peruano más que contribuye a la identidad andina en el extranjero.


OPINIÓN
LECTURA PARA TODOS
Escribe: L. J. Castro.
La Ley de Democratización del Libro y de Fomento de la Lectura (Ley 28086) existe desde el 2003, en el 2018, el Congreso de la República la relanzó con estos beneficios tributarios: Exonerar el IGV a la importación y venta de libros y productos editoriales, dar crédito tributario por reinversión a las empresas relacionadas con la industria editorial y reintegro tributario a las editoriales de libros (equivalente al IGV) por sus bienes de capital, materia prima, insumos y demás. Estas medidas tendrían el fin de promover el acceso a los libros, la cultura, la lectura, y también facilitar la promoción del sector editorial peruano.
Sin embargo, las modificaciones de la Ley, se pusieron en prórroga por un año. Al conocer que cada año aumentan las publicaciones de textos en nuestro país, nos parecería justa una medida certera que apoyaría a la cultura, pero ¿realmente es así? Grandes anuncios con las frases : “Apolla el impuesto a los textos escolares”, “No a la ecsoneración de impuestos!!!”, “Señor precidente: los libros deben pagar impuestos”, entre otros que fueron firmados por la Asociación Contra las Exoneraciones Tributarias (ACLET), causando  el desconcierto esperado, al señalar que esta Ley incrementa el IGV  a las publicaciones, beneficiando además a las grandes editoriales escolares, con el reintegro tributario que alcanza para las grandes cantidades de tiraje que manejan, no así, para pequeñas editoriales, y aunque los tan requeridos textos escolares de colegios privados no han visto disminución en sus precios; editoriales pequeñas como la famosa “Toribio Anyarin Injante” sigue imprimiendo miles de ejemplares clásicos, folletos y revistas, con diseños únicos, formatos singulares y precios cómodos; no recibe directamente los beneficios de la Ley del Libro. 
Mirando a la gente común, el cómo observa con interés desde una vidriera de una librería, pensamos que no somos un país que incentive verdaderamente la cultura y la lectura; por ejemplo, en cualquier librería de cadena nacional, los libros no están a disposición, no hay espacios cómodos que incentiven la lectura, donde se pueda disfrutar libremente de la experiencia de la lectura; los libros son sólo exhibidos como grandes tesoros al alcance de quién pueda pagar un alto precio. No hay promoción, no existen estímulos, ni accesos libres a la lectura. ¿Es justo entonces limitar y determinar privilegios de acceso a la lectura? ¿La piratería podría justificar esto? La nueva Ley del Libro, ¿no debería contemplar esto? Esperamos también nuevas modificaciones que no beneficien solamente a ciertos sectores, sino que se refleje en un atractivo aumento en el acceso y el interés de la lectura en el país.




Comentarios

Entradas populares